23 de agosto de 2011
Pueblo en vilo.
La inseguridad es uno de los ejes del debate social. Su incremento se vincula a la perdida de espacios públicos y a una creciente sensación de angustia y temor. En este contexto la ciudad ha perdido su capacidad socializadora para convertirse en un campo de batalla, y no precisamente de ideas.
El registro de los diferentes episodios delictivos es un dato innegable de la gravedad del problema.
El Estado es el actor sin contrapeso en materia de seguridad, por lo que el clima de violencia que padecemos pone en evidencia que los gobiernos –en distintos órdenes– no están a la altura de los retos del país. Devorado por la delincuencia organizada, cuya actividad hace ver insignificante a la delincuencia común, hoy Guerrero y Acapulco en particular se refugia en sus hogares para protegerse de algo que el gobierno está obligado a brindarle: seguridad y libertad de tránsito. El hogar es el único reducto para nuestra convivencia. Entre santa y santo, pared de cal y canto.
Preocupa la violencia pero más la ineptitud de los responsables de combatirla. Estos han abdicado de su responsabilidad. Abogados inexpertos en materia de seguridad, que acusan recibo de su ambición política “no tienen ni puta idea”, como diría Saramago, del cómo enderezar el rumbo de este Estado.
Los guerrerenses no merecen esta situación ni estos gobiernos, no es este el lugar donde queremos vivir ni morir; Guerrero es un Estado de gente dispuesta al sacrificio para reconstruir su futuro y su tejido social maltrecho por la calamidad de la inseguridad.
Los secuestros, extorsiones, asesinatos y robos son el otro rostro de “la educación” de nuestra niñez. La escuela ha reducido su radio de acción, y el espejo de la política no refleja los valores en que merecen ser educados. Cual mas, cual menos, nuestros niños y jóvenes creen que la política es una actividad deshonrosa e inmoral, propia de sinvergüenzas. La carencia de ética es notoria en la gran mayoría de los que se dedican a ella. Son cortesanos dispuestos a atender el menor guiño del ejecutivo en turno. El liderazgo personal e institucional son menos vigorosos que antes. Se han tomado decisiones contra el manifiesto punto de vista de los gobernados. Lo cierto es que la sociedad ha perdido la calle y la paz ante la delincuencia y la ineptitud gubernamental
Hemos encerrado el análisis de la inseguridad en el terreno numérico de las fuerzas de seguridad, en la modernización de su equipo y de sus armas. No es la fórmula de más armas y policías lo que devolverá la normalidad a nuestras comunidades, sino mejores gobiernos, dispuestos a abatir esa perniciosa data de enriquecimiento, nepotismo e impunidad; gobernantes dispuestos a servir a los que deben su mandato.
En fin, la gente “con el Jesús en la boca” y oliendo el peligro, anda la mayor parte del tiempo dados a la tristeza, a una tristeza mansa, con frecuentes relámpagos de odio a los que sembraron esta barbarie.
Tenemos años escuchando o leyendo la serie de denuncias por robo o extorsión de agentes encargados de procurar el orden y la justicia, años que han preparado el terreno en el que hoy se mueve el crimen organizado: esa es la génesis de la barbarie que padecemos y la explicación que las fuerzas del orden no tengan la confianza de los ciudadanos.
Por allí debemos empezar, con una policía más comunitaria e integrante de la comunidad, con una clase política que sea lo contrario de lo que hoy es.
Ya Cesare Beccaria (De los delitos y de las penas) hace un par de siglos, amparado en el paradigma del contrato social daba luces sobre la nueva visión de la criminalidad, rompiendo los patrones clásicos de administración estatal del delito y con ello sentando ciertas bases que los preventólogos modernos han adoptado: reforzar el aspecto educativo “pues es el medio más eficaz de evitar el delito”. Con ello no nos referimos solo a la educación que se imparte en el aula, sino a la educación que viene del ejemplo –de la pedagogía– de los actos de los gobernantes. Si los delitos cometidos en la esfera pública no se castigan, será difícil que el proceso de prevención social sea eficaz.
El marco institucional no es el mejor. La crisis de los sistemas de justicia se evidencia en los bajos niveles de legitimidad y confianza ciudadana, así como en la percepción de corrupción e ineficiencia de la justicia y la policía.
Sin duda la emergencia del fenómeno criminal ha desnudado una realidad de ineficiencia para enfrentar delitos cada vez más complejos y organizados. ¿Algo pueden hacer los gobiernos locales? Sí, potenciar la prevención, partiendo de que carecemos de una tradición en el tratamiento de la problemática y una débil vinculación histórica, la experiencia internacional muestra que, bien coordinadas las tareas de control y prevención, se generan resultados efectivos.
Pero en un campo sembrado de desigualdades, falta de oportunidades y privilegios mal habidos, cualquier estrategia –en esta y otras materias–, está destinada al fracaso.
15 de agosto de 2011
Rechazados.
Si los responsables del mundo son todos venerables adultos, y el mundo está como está, ¿no será que debemos prestar más atención a los jóvenes?
Mario Benedetti
Si el futuro de Guerrero es incierto, el de los jóvenes está cancelado. Es este sector el más golpeado. Sin oportunidades de estudio ni de trabajo nuestra juventud literalmente está en la calle; en la calle buscando empleo o un lugar en la Universidad Autónoma de Guerrero para continuar sus estudios. En ambos casos son rechazados, no habrá mas camino para ellos que aquel que supuestamente nuestras autoridades federales, estatales y municipales declaran combatir: la delincuencia. La indiferencia a sus reclamos los llevará a convertirse en reservas para los grupos del crimen organizado.
Nadie se ocupa de sus protestas. La matrícula está cubierta en las disciplinas que desean estudiar, declara el rector. “Sólo tuvieron cabida, es cierto, aquellos que pasaron el examen de admisión”, pero también es cierto, aquellos aspirantes privilegiados inscritos por la cuota de espacios que la universidad otorga a sus trabajadores y otros, que obtuvieron el favor de funcionarios universitarios que aspiran a la rectoría. Serán el voto duro del candidato que incuba Villegas Arrizón. A los otros, que pretenden estudiar en áreas de la salud, se les ofrece una opción: registrarse en carreras que no son de su interés o, sencillamente, inscribirse en instituciones particulares, como si la economía estuviera en bonanza. Existen serias denuncias de exorbitantes cantidades de dinero que exigieron directivos de escuelas para inscribir a alumnos de primer ingreso en estas áreas tan demandadas. El silencio cómplice de la autoridad es la respuesta. Esta es la realidad universitaria, la que ha podrido y seguirá pudriendo la formación de nuestra juventud.
De los rechazados nadie se ocupa. Están solos en su legítimo reclamo. El proceso de selección está viciado de orígen. “El movimiento está politizado”, declara el preclaro Ascencio Villegas Arrizón. Claro que está politizado, no el movimiento, sino la política educativa de la universidad, el método de elección de Rector del cual él es producto y las practicas oprobiosas de sus funcionarios.
La huelga de hambre es la medida extrema a la que puede recurrirse para atraer la atención a la que tienen derecho los jóvenes, atendámoslos antes de que sea demasiado tarde. “No es así como se obtiene el pase a las escuelas”, dice el rector. Si no tienen dinero para pagar las cuotas exigidas o el favor de su delfín a la rectoría, ¿entonces como? Sin demagogias ni compromisos para mañana hay que ofrecerles ahora una educación gratuita y de calidad. ¿Qué sentido tienen los programas de ayudas públicas para familias numerosas o de apoyo a madres solteras, cuando les negamos el elemental derecho a estudiar una carrera universitaria? Ningún desarrollo se construye con dádivas. ¿Por cierto que hace un rector de la Universidad en un evento de entrega de escrituras?
¿Por qué no convocar a una reunión del gobernador Ángel Aguirre Rivero y su secretario de Salud; el rector de la universidad, los señores diputados integrantes de la Comisión de Educación del Congreso del Estado (que preside por cierto un ex rector de la UAG) y encontrar la respuesta más adecuada a las expectativas de nuestros jóvenes, sin romper “los estándares de calidad”? Y conste que no se trata de respuestas de administraciones de izquierda, sino de elemental justicia.
Entiendo que en la actual coyuntura se gobierne con pocos recursos, pero es incomprensible que se gobierne sin ideas. Recuerdo que en aquella prolongada huelga de la UNAM, ante la imposibilidad de usar las instalaciones, un gran número de actividades se desarrollaron en lo que se denominó “clases extramuros”, sobre todo en áreas de la salud, que se impartían en clínicas y hospitales del sector público, con resultados altamente satisfactorios. El problema de la UAG no es sólo financiero, sino de pérdida de identidad y consecuentemente de afinidad con los jóvenes guerrerenses. Nuestra universidad, empantanada en su esquema de cuotas –que sí es un problema estructural– no tiene un modelo educativo y por lo tanto no hay políticas educativas para el desarrollo.
Su crecimiento y razón de ser no debe estar basado en la burbuja de la construcción de espacios educativos, hay decenas de ellos subutilizados y cientos de maestros que no están ante grupos, dedicados a actividades extrauniversitarias. De corregirse esto, habrá mayores posibilidades de inscribir a los alumnos rechazados.
Ningún desarrollo social es posible si no pasa por la educación de su gente. Lo demás es demagogia y ocultar nuestras miserias económicas y educativas.
5 de julio de 2011
Ajustes al lenguaje.
La izquierda en Guerrero ya no es solo oposición, es gobierno. Y eso reclama un ajuste al lenguaje y a las actitudes de los hombres y mujeres que hoy ocupan alguna responsabilidad. Por el número de posiciones en la estructura de gobierno, nunca la izquierda fue tan fuerte como ahora. Y sin embargo, de vez en vez, con una constancia digna de mejores causas, atenta contra las reglas e instituciones que modelan la política y nuestro Estado de Derecho.
Pasado el entusiasmo y las evidentes torpezas en sus declaraciones iniciales en temas que debieran conocer, cabe esperar que la izquierda sea funcional en el gobierno que integran; sin olvidar que el poder es un transformador de personas muy potente y con frecuencia produce resultados inesperados, más si se ve cerca Los Eucaliptos.
La izquierda guerrerense está viviendo esa insensible capitulación de la institucionalidad. Funcionarios muestran signos de confrontación con un estilo que los conduce siempre desde una batalla innecesaria hacia un combate inútil. ¿A qué distancia se está del próximo embate?, El resentimiento, cuando no el odio, es tan evidente en sus declaraciones que sus presuntos enemigos, con la paciencia de Job, terminarán por convertirse en víctimas de una persecución política. Las sociedades nunca se colocan del lado de los victimarios. Yo creo que más que buscar responsabilidad en el pasado hay que sumarnos todos al esfuerzo para resolver los problemas de Guerrero. ¿Alguien podrá negar que muchos de los actuales funcionarios formaron parte de administraciones anteriores y, por cierto, no con buenos resultados?
Los ataques desembozados dejan al descubierto intenciones reñidas con el más elemental sentido común. Es importante emerger de tanto bochorno y restaurar el respeto que nos debemos.
El Estado pierde autoridad cuando se convierte en un Estado generador de conflictos y de ilegalidad.
Los jefes de corrientes parecen no querer ni reconocer límites organizativos a su acción –prefieren la interlocución directa con el jefe del Poder Ejecutivo-, “porque así se estableció desde la campaña”, refieren. Con agendas, ritmos de trabajo y limitantes propias las corrientes y partidos coaligados que integran el actual gobierno, no han logrado construir una casa habitable ni estrategias de comunicación institucional que les dé sentido y rumbo, situación que depone, en los hechos las tareas consustanciales al cargo de Secretario de gobierno, por ejemplo, y hace vulnerable a todo equipo de gobierno. Las presiones por todas partes saltan a la vista. El líder que podría amalgamar las fuerzas y resolver las diferencias parece rebasado por los acontecimientos.
Este es el horizonte que preocupa. Hace falta recuperar la institucionalidad y definir con claridad las rutas de navegación del actual gobierno, no hay, hasta ahora, un camino predecible. El tiempo es corto y el dinero poco.
Con un gobernador fiel a su pensamiento sistémico, la izquierda está obligada a procurar una imagen pública de confiabilidad. Para ello debe cambiar, empezando por el lenguaje.
No puede seguir actuando con las mismas prácticas que se dan en el partido, hoy se encuentran dentro de un gobierno donde sus principales funciones tienen responsables. Nadie ignora la cantidad de concesiones que se tuvieron que hacer para triunfar en las pasadas elecciones. En muchos casos no llegaron los mejores, ni los más aptos, ni aquellos que contaban con experiencia, sino los que eran más convenientes para los partidos coaligados, pese a lo mínimo de su experiencia o su probada ineptitud. Hoy la política es distinta, lejos de significar un avance, ha representado para las cúpulas partidistas una oportunidad de oro para poner a sus incondicionales en la estructura del gobierno. Lo que es facultad del jefe del ejecutivo, el nombrar con toda libertad a sus colaboradores, en la práctica resultó ser una potestad de las cúpulas partidistas o de sus amigos que abrazaron la ruptura que tuvo el candidato con su ex partido. Esto explica –que no justifica- la presencia de un gabinete leal (cuasi familiar) y otro legal, para subrayar quienes son en los hechos sus incondicionales. Años en la política le han enseñado al gobernador Ángel Aguirre Rivero que sobrevivir en el medio requiere una gran dosis de desconfianza. Atmosfera que limita mucho la posibilidad de trabajar coordinadamente y que ante la opinión pública desacredita a todos. Las implicaciones prácticas, legales y políticas son impredecibles, esperemos que Guerrero no tenga que pagar con altos costos de bienestar este “juego democrático”.
aresza2@hotmail.com
9 de mayo de 2011
Nada se construye en un solo día.
En el contexto del centenario de la máxima casa de estudios, el filósofo y ministro de educación en España, Ángel Gabilondo Pujol, advirtió que nunca seremos del todo libres mientras no lo seamos todos, nunca nuestra palabra será efectiva y justa mientras el dolor y la pobreza alcancen a alguien.
En la ceremonia realizada en el Palacio de Minería de la UNAM, cargada de un sentido científico, humanístico y artístico, pero también crítico y propositivo, Gabilondo Pujol planteó la posibilidad de reivindicar a la educación, la ciencia y la investigación como caminos en la lucha contra la miseria y la ignorancia que predominan en el mundo.
En un mundo que ha hecho del éxito rápido, de la acumulación del poder, un sentido, resulta admirable celebrar la austeridad y la sencillez de los valores del compromiso, de la defensa y de la lucha por la diversidad, de la reivindicación de lo intercultural.
La educación, con virtudes innegables, vive momentos difíciles, las políticas educativas se encuentran fisionadas por intereses políticos, cuando no exclusivamente sindicales, que no han entendido que a la única medida que podemos recurrir para salir del atraso es fortalecer el sistema educativo.
Las grandes transformaciones se derivan de la suma de voluntades de toda la sociedad, de claridad en el rumbo y secuencia en el ritmo. Nada se construye en un solo día o con ocurrencias de gobiernos; la educación es un reto colectivo capaz de ser viable con el mayor número posible de mexicanos comprometidos con la transformación y regeneración del país.
Si bien es verdad, según las fuentes oficiales, que se construye un aula cada dos horas, también es verdad que cada dos horas desertan 148 alumnos aprobados, la mayoría de los cuales, cabe suponer que lo hacen por falta de recursos económicos. La relación de la problemática educativa con la desigualdad social y económica en general es perfectamente explicita desde esta perspectiva.
Hoy la sociedad desprotegida transita impetuosa para volverse una sociedad del desperdicio de lo más preciado que tiene y de lo que tanto le costó alcanzar. La juventud se quema a diario como potencia del futuro en el desempleo, la inocupación o la incultura y el analfabetismo tardío. Y la pluralidad política, que nos prometía democracia y buen gobierno se corroe por la banalidad del discurso de los políticos que no encuentran en la sociedad civil y sus organizaciones el correctivo mínimo necesario.
“La ausencia de una fórmula infalible no hace menos necesaria la previsión social…. Las previsiones razonables, valen más, aunque resulten erróneas, que la ceguera total”, nos recordaba el maestro Pablo Latapí.
Los tiempos que vivimos, influidos por una crisis económica de proporciones inusitadas, y marcados por la pobreza y la desigualdad, obligan a reforzar el compromiso de nuestra comunidad con las supremas tareas y objetivos de la educación.
Desde y frente a la desigualdad que es sobre todo una expresión de la injusticia social y no un mandato de las leyes de Dios o la naturaleza, la sociedad tiene que empezar a definir y a decidir el curso futuro que pueda llevarla a puertos más seguros y, si se puede, promisorios.
10 de diciembre de 2010
Benito Juárez, San Jerónimo, Gro. Familias, política y parentesco
“En Costa Grande, los hacendados se transformaron en militares y luego se hicieron políticos, porque una y otra, son las únicas actividades que garantizan la preservación de sus riquezas”, asevera Francisco Gómez Jara en su trabajo Bonapartismo y lucha campesina en la Costa Grande de Guerrero. Al igual que en el siglo XIX, las fuentes de poder giran entorno de la tierra, el comercio y el estado, por lo que la captura de éste, se vuelve imprescindible. Poder económico mas fuerza política, mas espacidad militar, se conjugaron de tal manera, que en Guerrero, y en la Costa Grande en particular, representan algo así como la extensión del poder de estos caudillos caciques de la insurgencia, la Reforma y la Revolución, agrega el investigador de IIE de la UNAM.
En otros trabajos habíamos ya señalado que en 1896, Gaetano Mosca, en sus Elementi de Scienza Política, observaba que una de las tendencias principales de todas las clases políticas es a volverse hereditarios, si no es de derecho, al menos de hecho.
Esta formula, a través de la cual la clase política no solo justifica su poder con poseerlo de hecho, precisa darle una base moral o hasta legal, producto de creencias generalmente reconocidas y aceptadas por la sociedad.
En ciertos países encontramos castas hereditarias: la clase gobernante se halla definitivamente restringida a un numero dado de familias, y el nacimiento es el único criterio que determina el ingreso a dicha clase o la exclusión de la misma. Si bien la anterior aseveración nos estaría sugiriendo la existencia en este estado de un gran numero de parientes en la política, es conveniente precisar que, de acuerdo a la conceptualizacion usada en este trabajo, no todos los individuos que participan en política tienen lazos de parentescos, constituyen lo que enseguida aquí entenderemos por familia política.
Iniciemos pues, con el forjador del Estado de Guerrero, cuyo origen, estrato económico y presencia nacional, determinaron la historia de nuestra entidad. Don Juan Nepomuceno Álvarez Hurtado, a diferencia de los atemorizados liberales ilustrados, mas que la Presidencia de la Republica, le importó su región. Cuando tuvo como escenario el país , figuró siempre como federalista a ultranza porque ello le garantizó su autónomía regional. De ahí que apoye o ataque al gobierno de Antonio López de Santa Ana. En efecto, en varios periodos Santa Ana es federalista y cuenta con el apoyo de Álvarez; cuando deja de serlo, éste reivindica la demanda de que “no regirá otro sistema que el federal, representativo y popular”, como lo proclama en 1830 y después en el Plan de Ayutla.
El nombre del municipio, Benito Juárez, le fue otorgado en honor al hombre de la Reforma. El nombre de la cabecera de San Jerónimo se debe a que los españoles acostumbraron adjudicar nombre de los santos a los poblados a donde llegaban. Sobre este santo, escribe Luis Hernández Lluck, fue sacerdote de Antioquia Siria: se convirtió en el mas grande políglota en el Imperio de su época. Por encargo del papa Dámaso I, tradujo el viejo testamento del hebreo al latín; esta Biblia es la “Vulgata”. Este santo varón muere en Belén, el año 420.
En 1786, al cambiar la organización política de la Nueva España y establecerse el régimen de Intendencias, San Jerónimo quedó integrado a la subdelegación de Zacatula. San Jerónimo también perteneció a la provincia de Tecpan, creada en 1811 por José María Morelos y Pavón, durante la gesta insurgente y a la Capitanía General del Sur instaurada por Agustín de Iturbide en 1821 durante su efímera monarquía. Al constituirse la republica federal en 1824, estuvo integrado al Partido de Tecpan y al Distrito de Acapulco, del Estado de México.
En 1850, al erigirse el Estado de Guerrero, quedó incluido en el Distrito de Galeana. En un 1919, la población de San Jerónimo “elevó una solicitud para emancipar y hacerlo libre de Atoyac”, encabezado por don Feliciano Torreblanca Ayerdi.
Durante el periodo revolucionario de la huertista, instalaron los jefes rebeldes Rosario Radilla y el general Rómulo Figueroa su cuartel general en este pueblo, estableciendo un ayuntamiento independiente, nombrando como presidente municipal al señor Ignacio Severiano; secretario, Juan de los Santos García: y como regidores, los señores Feliciano Torreblanca Ayerdi y Valente Escalera García. Este ayuntamiento funcionó de diciembre de 1923 al 15 de marzo de 1924, fecha en que fueron derrotados los de la huertista, desapareciendo automáticamente el Ayuntamiento. San Jerónimo volvió a su vida normal, dependiendo de Atoyac,. El presidente de este municipio era el señor Genaro Reyes, quien nombró nuevamente al señor Valente Escalera García, como agente municipal o comisario de San Jerónimo. Feliciano Torreblanca Ayerdi muere en diciembre de 1930, a la edad de 80 años, sin ver realizado su sueño. Contrajo matrimonio con doña Severiana Ávila Navarrete originaria del poblado de Corral Falso.
Para el año de 1932, ante la campaña política para la renovación de los Poderes del Estado, se enfrentan Ezequiel Padilla, apoyado por el gobernador general Adrián Castrejon y el general Gabriel R: Guevara, respaldado por el Partido Nacional Revolucionario. En el equipo de campaña de este ultimo se encontraba Alejandro Gómez Maganda, nativo de El Arenal del Norte, hoy “Arenal de Gómez”, hijo del brigadier Tomas Gómez Cisneros. Al triunfo de Gabriel R. Guevara, como gobernador (toma posesión el 1º. De abril de 1933), Zeferino Torreblanca Ávila, heredero de los pensamientos y los anhelos de su padre don Feliciano Torreblanca Ayerdi, conforma un Comité. Pro-Autonomía Municipal. El nuevo palacio municipal se erigió en la vieja casona llamada Consistorial, lugar actual donde esta el Palacio Municipal.
Zeferino Torreblanca Ávila fue padre de Maria, Feliciano, Ramiro y Luis Torreblanca González, por lo tanto abuelo de Carlos Zeferino, Alberto, Roxana y José Luis Torreblanca Galindo.
Con fecha de 15 de noviembre de 1933, nació el nuevo municipio con el nombre de Benito Juárez, llevando su cabecera el nombre de San Jerónimo de Juárez. La Cámara de Diputados autorizó al gobernador para que se nombrara un Concejo Municipal, responsable de organizar la administración publica. Zeferino Torreblanca Ávila fue designado presidente del Concejo Municipal. Fue hasta el 15 de enero de 1934, cuando se publicó en el Diario Oficial el decreto No. 46 que da lugar a la creación del municipio, con algunas comunidades del municipio de Atoyac.
El municipio de Benito Juárez se encuentra localizado en el suroeste de Chilpancingo. Limita al norte con Atoyac de Álvarez; al sur con el Océano Pacifico; al este con Coyuca de Benítez y al oeste con Tecpan de Galeana.
Cuenta con una extensión territorial de 284.9 kilómetros cuadrados, representa el 0.45% respecto a la superficie total del estado y el 1.93 por el territorio esta regado por el río atoyac fundamentalmente y el sistema hidrológico mas importante es la laguna de mitla (zona arqueológica); además cuenta con litorales sobre la vertiente del océano pacifico.
Tiene el clima cálido subhumedo; la temperatura promedio de 32 grados centígrados la máxima y 23 grados centígrados la mínima; el régimen de lluvias comprende los meses de junio a septiembre con una precipitación madia anual de 1,000 milímetros. Los vientos dominantes provienen del norte, los que llegan del mar provocan la baja temperatura. Los vientos huracanados vienen del suroeste que registran velocidades hasta 125 kilómetros por hora.
La orografía presentan dos relieves: uno lo constituyen la zonas planas que abarcan un 90% de superficie, la otra forma la componen las zonas semiplanas que ocupan un 10% del territorio municipal.
Las principales elevaciones que tienen son: los cerros de los monos y el de Loma Bonita; la altura Sobre el nivel del mar varia de 0 a 250 metros.
Don Zeferino no termino el periodo de ley, pues el 18 de noviembre de 1934 fue destituido, terminando su gestión Simón Marcelo. Torreblanca Ávila nació el 26 de agosto de 1888 y murió asesinado el 9 de marzo de 1942. sobrevivieron sus hermanos Nicolás, Jesús, Evaristo, Manuel y Feliciano
Entre los personajes de San Jerónimo, destaca: Juan N. Álvarez Hurtado, ilustre general que nació en el Barrio de la Tachuela el 27 de enero de 1790, perteneciente a la jurisdicción de la alcadia de Tecpan, hoy dentro de la comunidad de Álvarez. Los padres de este patricio fueron el señor antónimo Álvarez, originario de Santiago Compostela, Galicia España, y la señora Rafaela Hurtado, originaria de Acapulco. Este matrimonio fue propietario de la ex hacienda del barrio de la tachuelas.
Alos 20 años de edad, al pasar José Maria Morelos por Coyuca de Benítez, Álvarez se incorpora al movimiento insurgente, proporcionando dinero y hombres de sus ranchos para la causa de la independencia. El 27 de octubre de 1849, al declararse estado de la federación, bajo al nombre del estado de guerrero. Álvarez es nombrado gobernador interino mientras se celebraban elecciones en las cuales fue electo primer gobernador constitucional del nuevo estado. Tomo posesión en 1850.
Contrajo matrimonio con Fautista Benítez, originaria de coyuca, hija de los propietarios de la hacienda de “San Nicolás”, misma que falleció en 1840.
En marzo de 1854 proclama el plan de Ayutla, después del triunfo de dicho plan fue nombrado Presidente la Republica, el 4 de octubre de 1855. Renuncio en forma irrevocable el 8 de diciembre del mismo año, pronunciado estas inmortales palabras; “pobre entre a la presidencia y pobre salí de ella”. Este insigne general murió en su hacienda. La provincia, Guerrero, el 21 de agosto de 1867.
Tomas Gómez Cisneros, al igual que sus hermanos Cecilio, Margarito, Patricio, Calixto y Juan. Contrajo bajo las ordenes del general Julián Blanco, al estallar la Revolución. Fue asesinado a combate y a traición en las alturas de “salto de Valdez” , el mismo día que en igual forma sucumbió en Petaquillas su segundo, el valiente Jefe Manuel Villegas, el año de 1915.
Este militar fue padre de Alejandro Gomes Maganda que gobernó nuestra entidad ](del 1º de abril de 1951 al 21 de mayo de 1954). Contrajo matrimonio con doña josefina borneo Córdova. Fue secretario del gobernador del estado Gabriel R. Guevara, diputado federal en la XXXVI y XL legislatura y representante de México en España. Antes de vincularse a la familia alemán, el primer tutor político de don Alejandro fue Luis I. Rodríguez. Hasta el final de sus días colaboro con la expresidente de México Miguel Alemán Valdez.
Su nieta Guadalupe Gomes Maganda, ha sido diputada federal en LI y LIV legislatura; en la actualidad es senadora de la Republica. La hija de esta ultima, Fernanda Anaya Gomes Maganda, es subsecretaria de Turismo del gobierno del Estado.
Otros insurgentes de la familia de don Tomas Gomes, que ha incursionado en la política municipal son:
Sobrinos de Tomas Gómez:
Jacinto Gómez, regidor (del 8 de abril de1945 al 30 de mayo de 1946). También fue presidente municipal del 1º de enero de 1949 al 28 de agosto de 1950); Belester Gomes Cedeño. Regidor (del 1º de enero de 1949 al 31 de diciembre de 1950); Margarito Gómez García para regidor suplente (1957-1959).
Sobrinos de Alejandro Gómez Maganda:
Amparo Gómez Coria, regidora suplente (1966-1968) y regidora propietaria (1981-1983), hija de Belester Gómez, madre de Alejandro Sotelo Gomes (expresidente del CDM del PRI en Benito Juárez (1995-1997).
Este ultimo fue sindico procurador (1993-1996); Arturo Quevedo Gómez, regidor (1993-1996); Héctor Gonzáles Gómez y José Luis Gómez Pinzon, regidores (1996-1999).
El matrimonio es una de las instituciones de reproducción del poder en las sociedades tradicionales y san Jerónimo no es la excepción: el 8 de noviembre de 1944, en Atoyac de Álvarez, contrajeron matrimonio José Navarrete y Enriqueta Magdaleno, originario de atoyac y de San Jerónimo respectivamente siendo padrinos Justino Mendoza y la señora Sara Otero, madre de Israel Nogueda Otero, que seria gobernador tiempo después.
Un valor agregado en la integración de los ayuntamientos en el municipio de Benito Juárez, son los fuertes rasgos de redes familiares en la politicidad municipal. Para citar algunos:
El primer presidente municipal, Zeferino Torreblanca Ávila, estuvo casado con Doña Maria Gonzáles Del Río, hermana de Rosendo Eloy del Río Sánchez, padre de la actual alcaldesa. De esa red, encontramos los siguientes actores políticos, tomando como origen de la misma al padre de la alcaldesa Estrella Marina del Río Radilla.
Rosendo Eloy del Río Sánchez, fue esposo de la señora Antonia Galeana Galeana, con quien procreo dos hijos, Antonia y Eloy del Río Galeana. Ya viudo, contrajo matrimonio con doña Virginia Radilla Serrano: con quien procrearon dos hijas; Estrella Marina y Maria Ana. Don Rosendo Eloy fue propietario del Rancho “El tigre”, que a su muerte administro su hija Estrella Marina del Río Radilla (EMRR).
Juan del Río Guillén, que es primo de Rosendo Eloy del Río Sánchez (padre de EMRR, fue regidor en el segundo ayuntamiento de este municipio; en tanto que Julián Radilla Serrano, hermano de la mamá de la alcaldesa, fue regidor en 1935, cubriendo en ese mismo ayuntamiento, son tío y padre de EMRR. Don Rosendo Eloy del Río Sánchez, también fue regidor en el periodo 1943-1944.
En el año de 1946, otro hermano de la madre de alcaldesa. Luis Radilla Serrano, También ocupo una regiduría en la administración municipal.
Su tío Julián del Río Sánchez, también fue regidor en el Concejo Municipal instalado en 1947, bajo la presidencia del capitán Jesús Martínez Montoya, ocupando ese mismo periodo y de manera interina, la presidencia municipal. Para este mismo periodo, otro hermano de la madre de la alcaldesa, Desiderio Radilla Serrano, ocupo el cargo de regidor. En periodos 1957-1959 y 1966-1968, Julián del Río Sánchez, volvió a ocupar el cargo de regidor.
En el periodo 1949-1950, otro hermano del padre de EMRR , Ignacio del Río Sánchez, ocupo el cargo de Sindico Municipal.
En el periodo 1955-1956 el hermano de la mama de la alcaldesa Julián Radilla Serrano, ocupo la primera regiduría, en tanto que un primo de la alcaldesa, Manuel del Río Radilla fue también regidor.
En el periodo de 1957-1959 la presidencia municipal recabo en Cesar Galeana del Río, primo de EMRR en tanto que su tío Julián Ríos Sánchez ocupa una regiduría como ya se apunto en párrafos anteriores.
En el periodo de 1969-1961 otro primo de la alcaldesa Rubén del Río Radilla, fungió como regidor en la comuna municipal.
En 1962, Mario Neri Bernal, Rodolfo S. Camero Bustos, Luis Hernández Lluck y Rosendo del Río Sánchez, forman el Partido Partido Revolucionario Institucional (PRI) en San Jerónimo, siendo el primer presidente Rosendo del Río Sánchez.
En el año de 1962 Rubén Galeana del Río primo de EMRR, en tanto que su tío Julián del Río Sánchez, ocupo una regiduría, y del 12 de septiembre al 31 de diciembre de ese mismo año se desempeño como presidente del concejo municipal.
En el periodo de 1966-1968 una prima hermana de EMRR, Clara Luz del Río Serrano fue regidora; en tanto que en 1969-1971, Joel Radilla Luna, primo de la alcaldesa, fue sindico procurador.
Antonio del Río serrano, presidente municipal sustituto 1989-1993, es primo de la exalcaldesa actual.
Estrella marina del Río Radilla por su parte ocupo la presidencia del comisariato Ejidal y en 1954 fue presidenta del club Orquídeas, grupo integrado por 41 mujeres, creado con fines de recabar fondos para la construcción de la iglesia de San José cuyos festejos celebran el 19 de marzo. Su experiencia política era mínima.
En cuanto a la familia de Himmer Rivera Magdaleno, hijo de Severiano Rivera Ayvar y de la guera Magadaleno, y quien fue presidente municipal de Benito Juárez en el período 1993-1996, tiene como grado de politicidad familiar a su tío abuelo don Antonio Rivera Arce, regidor del primer ayuntamiento municipal; a su padre Severiano. Rivera Ayvar, que ocupo la regidora en 1947 la sindicatura en los periodos 1947-1948, 1955-1956 y 1961-1962, así como la presidencia municipal en forma interina en 1957.
Así mismo un primo hermano de su padre, Antonio Rivera Serna fue regidor en 1975-1977. a finales de 1977, una hermana de su padre Manuela Rivera Ayvar, ocupo una regiduría en la administración municipal don Ramón Navarrete Rivera primo hermano de himmer Rivera, ocupo el cargo de sindico Procurador en el periodo de 1989-1993.
Otra familia no menos importante es la de Jesús Hernández Abarran que fue presidente municipal en 1941. quien reproduce su presencia política en sus hijos Ursus Hernández Aguilera, que también fue regidor en 1884-1986.
Manfred Camero Navarrete hijo de Rodolfo S. Camero Bustos y Sabine Navarrete Solís, fue impulsado a la alcaldía por el gobernador Alejandro Cervantes Delgado en cuya administración fungía como director de administración de la secretaria de planeación y presupuesto
Pocos han sido los presidentes municipales no nacidos en San Jerónimo: Guillermo Rodall (1942-1943). Arnulfo Domínguez Cázales (1943), Alberto Oliveros Sarmiento (1943-1944), Marcial Ríos Valencia (1945-1946) n. Tecpan de Galeana) Jesús Martínez Montoya (1947-1948) y Miguel Ríos de la Cruz (1987-1989 n. En el Espinalillo. Coyuca de Benítez).
Miguel Ríos de la Cruz es postulado a la alcaldía, ante la pugna de los grupos del arenal de Gómez cuya figura mas importante es Guadalupe Gómez Maganda que impulsaba a Amparo Gómez Coria y la propuesta del primer cuadro (la cabecera, que impulsaba a Rosendo Armijo de los Santos.
El candidato de conciliación fue Ríos de los Santos que era presidente del CDM del PRI
En cuanto al primer presidente municipal de San Jerónimo. Zeferino Torreblanca Ávila, sus descendientes radicados en este lugar, solo Manuel Torreblanca García y Leonel Torreblanca Nambo fueron regidores en 1963-1965 y 1969-1971 respectivamente. Jaime Torreblanca García “El Boruca”, en la actualidad es secretario general del CDM del PRI en San Jerónimo. En Acapulco, el cuarto hijo de don Zeferino Torreblanca Ávila, Luis Torreblanca Gonzáles fue presidente municipal suplente del doctor Martín Heredia Merckley y su nieto Zeferino Torreblanca Galindo diputado federal independiente en la LVI legislatura (1994-1997) y en dos ocasiones candidato a la alcaldía del puerto de Acapulco, Estrella Marina del Río Radilla es tía del político opositor Zeferino Torreblanca Galindo.
Como se despide de este resumen desde la creación de este municipio, el poder político ha girado en torno a un numero reducido de familias, que desde la creación del municipio han mantenido la hegemonía del poder. En toda la historia de San Jerónimo la vida política ha sido “acordada” entre los paterfamilias, incluso en aquellos presidentes municipales no pertenecientes a estas subredes de poder, como es el caso de Manfred Camero Navarrete. El desacuerdo mas trascendente, quizá único, en la política local fue la imposición como candidato del PRI a la alcaldía, para el periodo 1996-1999, Walter Armijo de los Santos, cuyo padre, Oscar Luis Armijo Galeana, fue presidente municipal (1975-1977) y diputado en la XLIX legislatura local.
El desacuerdo llevo a los grupos del poder municipal a enfrentar la decisión de Chilpancingo con las sigla PRD; postulando a una de sus representantes naturales: Estrella Marina del Río Radilla, con un lema, deseo y compromiso dice ella, “servir a San Jerónimo”.
La pugna entre los grupos de interés municipal, las familias, posee la búsqueda de acuerdos, se traslado al proceso electoral de 1996, por lo que sus resultados si bien representan el desacuerdo mas trascendentes en su historia, esta lejos de ser interpretada como un avance del sistema de partidos, pero si como elemento de preservación de la gobernabilidad municipal.
Impulsado por el grupo del exalcalde Himmer Rivera Magdaleno, el candidato del PRI Francisco Cisneros García, de quien había sido regidor, obtiene el triunfo, pero solo dura 6 meses en la presidencia debido a un accidente automovilístico en la carretera Tierra Colorada Ayutla, en los limites del municipio de Tecoanapa.
Fallece inexpiablemente en un hospital privado de Acapulco, cuyo cadáver fue recibido por Himmer Rivera y Walter Armijo de los Santos.
Después de un intento frustrado de imponer al hermano del alcalde fallecido, Adolfo Cisneros García, asume la alcaldía la suplente Amparo Medina Chaparro, originaria de Chihuahua, casada con un oriundo de San Jerónimo.
En las selecciones del 2002 postulado por el PRD asume la presidencia el expriista Jaime Torreblanca García, hijo de Rubén Torreblanca del Río y de Micaela García.
En la contienda interna del PRI, en 1999, el medico cirujano Jaime Torreblanca fue derrotado por Francisco Cisneros García, resultado que explica su afiliación, meses después, al PRD.
A su postulación como diputado local, a Jaime Torreblanca García le sustituye el sindico Alejandro Gómez Pinzón, -de profesión agrónomo- nacido en Santa Rosa, quien fuera militante del PRI y posterior presidente del PRD en el municipio.
José Manuel Gómez del Río, presidente suplente de Jaime Torreblanca, pierde la vida en el multihomicidio del 30 de julio del 2006, por Jaime “el junior”, quien en estado de ebriedad asesinó a 8 personas.
En las elecciones del pasado 6 de febrero, el PRI recupera la alcaldía con Arturo Cabañas Flores, ex presidente municipal en 1989, destituido como ya se apuntó el 15 de julio de 1991.
Su adversario, el candidato del PRD, fue Ricardo Barrientos Ríos, sobrino de la regidora del PRI en el actual cabildo, Anabella Barrientos Guevara, quien tomó el Consejo Municipal del CEE, en protesta por el triunfo de Arturo Cabañas. A la campaña de Ricardo, quien es hijo de Miguel Angel Barrientos Guevara, se sumaron connotados prisitas como Sotelo Gomez, ex sindico en el periodo de Himmer Rivera y sobrino de Guadalupe Gomez Maganda; Luis Manuel del Rio, secretario particular de la alcaldesa Amparo Medina Chaparro y sobrino de la también ex alcaldesa Estrella Marina del Rio y Walter Armijo de los Santos.
Ricardo Barrientos Ríos es hijo de Rogelio Barrientos Galeana, presidente municipal en el periodo 1963-1965. Rogelio es hermano de Anabella, Miguel Ángel, Raúl, Alejandro y Dora Luz de los mismos apellidos. Armijo de los Santos está casado con una hija de Raúl, prima de Ricardo, lo que explica su adhesión a la campaña del candidato del PRD.
Con excepción de Jacinto Gómez Hernández (Arenal de Gómez), Rosendo de los Santos Solís (Arenal de Gómez), Francisco Hernández Duran (Arenal de Gómez), Isabel Torreblanca Solís (las tunas), Fernando Campos Magdaleno (hacienda de cabañas) y Miguel Ríos de la Cruz (que nace en el municipio de Coyuca), predomina la cabecera para ocupar la alcaldía de Benito Juárez.
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